Todo comenzó alrededor de las 19:30, cuando el 911 RN Emergencias recibió varios llamados que advertían sobre movimientos sospechosos y tentativas de robo de motos. Los primeros avisos describieron a un joven que vestía ropa deportiva que, según uno de los testimonios, estaría acompañado por una mujer.
Minutos después, otro vecino denunció un nuevo intento de sustracción de una moto, mientras que desde la intersección de Villegas y Urquiza informaron sobre otro episodio delictivo. El sospechoso había escapado en dirección a Damas Patricias y los móviles policiales comenzaron a desplegarse en la zona.
La situación más violenta tuvo como protagonistas a dos jóvenes de 23 años. Uno de ellos había dejado estacionada su moto Keller 110cc. en el exterior de una vivienda de calle Tres Arroyos. Al escuchar ruidos extraños, descubrieron que un desconocido intentaba llevársela. Cuando advirtió que había sido descubierto, el sujeto exhibió un cuchillo tipo Tramontina y amenazó al propietario para facilitar su escape.
Sin embargo, la secuencia continuó. La joven que acompañaba al damnificado intentó seguir al sospechoso a bordo de otra moto, pero el agresor comenzó a arrojarle piedras. La maniobra provocó que perdiera el control del rodado y derrapara violentamente sobre el asfalto. La mujer sufrió múltiples escoriaciones y quedó en estado de shock, mientras el atacante escapaba con el arma blanca en dirección al oeste por calle Ayala.
A partir de las características aportadas por las víctimas y los testigos, los operadores del Centro Inteligente de Seguridad comenzaron a reconstruir el recorrido mediante las cámaras de seguridad. El seguimiento permitió detectar al sospechoso en el paseo ubicado en inmediaciones de San Juan y Canal Grande, donde había intentado modificar su apariencia al quitarse la campera y sentarse en uno de los bancos, frente a calle Kennedy.
Con esa información, un móvil policial llegó al lugar y detuvo al adolescente, de 16 años. Durante la identificación, los efectivos comprobaron que todavía vestía un pantalón deportivo, una de las características que habían aportado los primeros llamados. El procedimiento continuó con un rastrillaje por el sector donde había sido visto.
Debajo de uno de los bancos, los uniformados encontraron el cuchillo tipo Tramontina que habría utilizado para amenazar a las víctimas. El elemento fue secuestrado y se dio intervención al Gabinete de Criminalística. La fiscal de turno dispuso la detención formal del adolescente, la intervención de la SENAF y el inicio de actuaciones por robo de vehículo dejado en la vía pública en grado de tentativa.
El procedimiento puso de relieve el trabajo coordinado entre los móviles policiales y los operadores del Centro Inteligente de Seguridad, que utilizaron las cámaras de vigilancia para seguir los movimientos del sospechoso y aportar información precisa para su localización. La intervención se desarrolló a partir de las alertas ciudadanas, el despliegue territorial y el uso de tecnología aplicada a la prevención y respuesta ante hechos delictivos.
